Türkiye ha inaugurado un centro de vigilancia aérea y seguridad en la antigua ciudad de Sardes y los túmulos lidios de Bin Tepe, en la provincia de Manisa, con el objetivo de proteger este enclave arqueológico mediante drones equipados con tecnología de largo alcance y visión nocturna. El centro, inaugurado por el ministro de Cultura y Turismo, Mehmet Nuri Ersoy,, busca prevenir excavaciones ilegales y daños físicos en un yacimiento inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2025.

Un yacimiento de valor excepcional para el posicionamiento cultural de Türkiye

Sardes fue la antigua capital de los lidios, una civilización de la Edad del Hierro reconocida por su riqueza y por haber sido pionera en la acuñación de moneda. Cerca de la ciudad se encuentra Bin Tepe, su necrópolis real, considerada una de las mayores necrópolis antiguas del mundo, con una extensión de cerca de 75 kilómetros cuadrados y más de 120 tumbas en forma de túmulo.

Sardes y los túmulos lidios de Bin Tepe están inscritos desde 2025 en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. El organismo reconoce su testimonio de la civilización lidia y la relación entre la ciudad y los túmulos funerarios. En la comunicación turística de Türkiye, ambos componentes forman parte del patrimonio cultural que el país presenta a sus visitantes internacionales. La apertura del centro añade una medida de protección de ese recurso frente al riesgo de excavaciones ilegales.

Tecnología de largo alcance contra el expolio

El Centro de Vigilancia Aérea y Seguridad de la Antigua Ciudad de Sardes está equipado con dos sistemas de vehículos aéreos no tripulados de largo alcance y capacidad de visión nocturna, cuya cobertura se refuerza mediante tres sistemas de antenas. Las instalaciones cuentan además con estaciones de control, grandes pantallas y cámaras de seguridad. El personal destinado en el centro completó la formación necesaria como piloto de drones y obtuvo las certificaciones requeridas para operar el sistema.

El centro se instaló tras la renovación de la antigua casa de excavaciones próxima a Karnıyarık Tepe, con vistas a los túmulos de Bin Tepe. Cualquier actividad sospechosa o intento de excavación ilegal detectado durante la vigilancia aérea puede comunicarse de inmediato a las unidades de la Gendarmería para que actúen con rapidez. Durante la inauguración, el ministro Ersoy subrayó la importancia de identificar, disuadir y prevenir cuanto antes las amenazas que afectan a los yacimientos históricos distribuidos en un territorio extenso y señaló que el objetivo del centro es impedir las excavaciones ilegales antes de que se produzcan.

Tres pilares contra el tráfico de bienes culturales

Türkiye articula su estrategia contra el tráfico ilícito de bienes culturales en torno a tres pilares: prevención, cooperación internacional y repatriación. El nuevo centro de Sardes representa el primer eje de esta estrategia, mientras que la cooperación internacional se canaliza a través del trabajo con organismos como la UNESCO, INTERPOL, la Organización Mundial de Aduanas y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. En este marco, el Memorando de Entendimiento firmado con Estados Unidos en 2021 para regular las restricciones a la importación de bienes culturales fue renovado en 2026 por un nuevo periodo de cinco años.

Las investigaciones conjuntas y los procedimientos legales desarrollados junto con la Fiscalía del Distrito de Manhattan y el Servicio de Investigaciones de Seguridad Nacional de Estados Unidos han permitido recuperar y devolver a Türkiye numerosos bienes culturales en los últimos años. Esta colaboración bilateral se suma a los acuerdos multilaterales y refuerza el segundo pilar de la estrategia turca, orientado a bloquear las rutas internacionales por las que circulan piezas sustraídas de yacimientos y museos del país.

Más de 13.000 piezas recuperadas desde 2002

En el marco del tercer pilar, la repatriación, Türkiye ha recuperado un total de 13.474 bienes culturales desde 2002, de los cuales 9.159 han regresado al país en los últimos ocho años, según las cifras anunciadas por el ministro Ersoy durante la inauguración del centro. Entre las repatriaciones más destacadas figuran la estatua de bronce de Marco Aurelio procedente de la antigua ciudad de Boubon, en Burdur, devuelta desde Estados Unidos y las placas arquitectónicas de terracota de Düver, recuperadas de Estados Unidos y Dinamarca.

La lista de recuperaciones incluye también azulejos de İznik procedentes de Reino Unido y España, piezas de bronce urartianas devueltas desde Suiza, la cabeza de Eros, recuperada del Reino Unido y reunificada con el Sarcófago de Sidamara, un panel de mosaico de Zeugma recuperado de Estados Unidos y la inscripción de la mezquita de Bozgoca, en Şile, devuelta desde los Países Bajos. La nota institucional incluye estas devoluciones dentro del balance de la política de recuperación de bienes culturales, junto con las actuaciones de prevención desarrolladas en los propios yacimientos.

Un centro piloto para la conservación

La comunicación de TGA presenta el centro de Sardes como una instalación piloto que servirá para orientar futuras políticas de conservación y nuevas medidas de protección. Su funcionamiento combina la supervisión del terreno con la posibilidad de comunicar una incidencia a las unidades de seguridad. La iniciativa se suma a las excavaciones arqueológicas, los trabajos de restauración y las acciones de recuperación de piezas que el país desarrolla dentro de su política patrimonial.

La Agencia de Promoción y Desarrollo Turístico de Türkiye (TGA), que difunde la apertura, tiene entre sus funciones dar a conocer el patrimonio natural y cultural del país y desarrollar acciones de promoción, marketing y comunicación. En este caso, el contenido difundido pone el foco en la conservación del recurso histórico y en las herramientas para protegerlo, con Sardes y Bin Tepe como escenario de la nueva instalación.